La fuerza y el running, amigos inseparables (I)

Feb 23, 2017 | running

La tonificación es una parte fundamental en el entrenamiento del running. Cada vez somos más conscientes de que si no hay una trabajo de fortalecimiento adicional al entrenamiento habitual de running, las lesiones y el desgaste muscular, de ligamentos y articulaciones, es cada vez mayor. Por ello, la fuerza se ha convertido en el partner perfecto para esta disciplina. Sin embargo, no siempre hay que trabajar la fuerza igual, y no siempre hay que realizar los mismos ejercicios. Con el fin de no saturaros en esta entrada, dividiremos las explicaciones de la fuerza en varias entradas al blog: fuerza general, fuerza específica y core/estabilización lumbo-pélvica.

2.1 RUN&FIT

Las sesiones de fuerza general podemos trabajarlas tanto combinada con el entrenamiento de resistencia o de forma independiente otro día. Con ello buscamos mantener nuestra masa muscular, prevenir lesiones, mejorar nuestra postura y proteger las articulaciones, así como una mayor eficiencia en la carrera.

La premisa fundamental es que no se debe realizar ningún ejercicio con dolor. Si en alguno de los ejercicios sentimos que no controlamos la postura, lo ideal es que consultes con un profesional para que te corrija. La mayoría vivimos muy desconectados de nuestro cuerpo y la fuerza puede ser muy agresiva si no se ejecuta correctamente. A veces, nos parece que lo hacemos todo bien, pero puede que estemos cometiendo errores que, en lugar de ayudarnos, serán perjudiciales.

Las reglas de oro de los ejercicios de fuerza.

Debemos tener en cuenta algunos principios fundamentales que nos ayudarán a realizar cada ejercicio de forma saludable y adecuada:

1.-Respira siempre durante la ejecución de cualquier ejercicio de fuerza propuesto. Intenta coger aire al relajar y expulsarlo al hacer el esfuerzo, así no aumentaremos la presión intra-abdominal.

2.-No hagas la maniobra de Valsalva (tratar de exhalar aire con la boca y nariz cerradas) al realizar un esfuerzo, ya que aumenta la tensión arterial y la presión intra-abdominal, lo que es peligroso para tu salud.

3.-Tiende a realizar los ejercicios con el abdomen activado y hacia adentro, sin presionar el abdomen hacia fuera. Esto te ayudará a mantener una postura adecuada, a proteger las lumbares en diferentes ejercicios y a tonificar el abdomen a la vez que trabajamos otras partes del cuerpo.

4.-Si eres mujer, tiende a contraer tu suelo pélvico al realizar el esfuerzo en los ejercicios de fuerza.

5.-No realices ningún ejercicio con dolor en articulaciones, si duele, consulta con algún profesional tu ejecución.

6.-Si notas tensión en partes del cuerpo diferentes a las que se te marcan en el ejercicio, puede que no estés realizando el ejercicio de forma correcta.

7.-Descansa al menos 48 horas entre sesiones de fuerza para ayudar a la regeneración muscular.

Cuándo, Cuánto y Cómo

Los ejercicios podemos medirlos por repeticiones, donde 8 repeticiones significa realizar 8 veces el ejercicio; o por tiempo, lo que significa que durante ese periodo de tiempo tienes que realizar el máximo número de repeticiones del ejercicio, por ejemplo, durante 30 segundos hacemos el máximo número de repeticiones. Primero se trabaja por repeticiones para conocer el ejercicio y aprender a realizarlo de forma correcta a una velocidad más lenta y después, cuando ya dominemos el gesto, podremos trabajar por tiempo, realizando el ejercicio más rápido.

  • Fuerza general: son ejercicios que tonifican el cuerpo de forma general.
    • Cuándo: Normalmente se realizan al inicio de la preparación y se trabajan combinados con el entrenamiento, realizando un pequeño calentamiento, un circuito de fuerza y un trabajo de trasferencia de la fuerza como series a alta intensidad o una serie larga a alta intensidad. Se utiliza también para la recuperación de lesiones pero con menores repeticiones y de forma muy controlada.
    • Cuánto: 12-15 repeticiones, realizando el circuito 2 veces las dos primeras semanas y 3 veces la última semana.
    • Cómo: Realizar 2 días en semana, circuitos de entre 8 y 10 ejercicios combinando tren superior y tren inferior, siempre alternando un ejercicio de cada. Descansos cortos entre ejercicios y de 2 minutos entre circuitos.

En el próximo post os daremos ejemplos de ejercicios ideales para incluir en tus circuitos de fuerza.

Soraya Casla @sorayacasla

¿MÁS INFO SOBRE POR QUÉ EMPEZAR A CORRER?

1. Salud cardiovascular

Correr mejora la capacidad aeróbica, fortalece el corazón y reduce el riesgo de enfermedades cardíacas. Un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology (2014) encontró que correr incluso 5-10 minutos al día a baja velocidad reduce el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares en un 30-45%.

2. Control de peso

Correr es una forma eficaz de quemar calorías y mejorar el metabolismo. Según el American Council on Exercise, una persona de 70 kg quema aproximadamente 600 calorías por hora al correr a un ritmo moderado.

3. Mejora la salud mental y reduce el estrés

El ejercicio aeróbico, incluido correr, libera endorfinas y reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Un estudio de JAMA Psychiatry (2018) mostró que correr regularmente ayuda a disminuir los síntomas de depresión y ansiedad.

4. Prevención de enfermedades crónicas

Investigaciones en PLOS Medicine (2019) indican que correr reduce el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y ciertos tipos de cáncer (como el de colon y mama).

5. Fortalecimiento óseo y muscular

Correr es una actividad de impacto que estimula la densidad ósea, reduciendo el riesgo de osteoporosis. Un estudio en Medicine & Science in Sports & Exercise (2017) encontró que corredores tienen huesos más fuertes en comparación con personas sedentarias.

6. Longevidad

Un metaanálisis publicado en Progress in Cardiovascular Diseases (2017) concluyó que los corredores viven en promedio 3 años más que los no corredores, independientemente de la velocidad o distancia recorrida.

7. Mejora del sueño y la cognición

Un estudio en Sleep Medicine Reviews (2020) demostró que correr regularmente mejora la calidad del sueño y la función cognitiva, reduciendo el riesgo de deterioro cognitivo con la edad.

Estos beneficios muestran que correr es una de las formas más accesibles y efectivas de mejorar la salud general.

MÁS SOBRE LOS TEST DE COMPOSICIÓN CORPORAL

La bioimpedancia es una técnica utilizada para analizar la composición corporal mediante la medición de la resistencia eléctrica del cuerpo al paso de una corriente de baja intensidad. Los valores principales que se analizan incluyen:

1. Peso corporal

Aunque no es un valor exclusivo de la bioimpedancia, muchas básculas con esta tecnología lo incluyen.

2. Porcentaje de grasa corporal (%GC)

Indica la cantidad de grasa en relación con el peso total. Se divide en:

  • Grasa esencial: Necesaria para funciones vitales.

  • Grasa de almacenamiento: Exceso de energía almacenada.

Valores recomendados:

  • Hombres: 10-20% (saludable).

  • Mujeres: 18-28% (saludable).

3. Masa muscular

Mide la cantidad de músculo en el cuerpo, incluyendo músculos esqueléticos, lisos y cardíacos. Un mayor porcentaje de masa muscular está asociado con un mejor metabolismo y rendimiento físico.

4. Masa ósea

Refleja el peso estimado de los huesos. Aunque no mide la densidad ósea directamente, puede ser un indicador de salud ósea general.

5. Agua corporal total

Porcentaje de agua en el cuerpo, dividido en:

  • Agua intracelular (AIC): Dentro de las células.

  • Agua extracelular (AEC): Fuera de las células.

Un nivel normal suele estar entre el 50-60% del peso corporal.

6. Índice de Masa Corporal (IMC)

Se calcula dividiendo el peso (kg) entre la estatura (m²). No distingue entre masa muscular y grasa.

7. Metabolismo basal (TMB o BMR)

Cantidad de calorías que el cuerpo quema en reposo para mantener funciones vitales.

8. Grasa visceral

Mide la grasa alrededor de los órganos en la zona abdominal. Un nivel alto se asocia con mayor riesgo de enfermedades metabólicas.

9. Edad metabólica

Compara el metabolismo de la persona con el promedio de su edad cronológica. Un valor menor indica un mejor estado de salud.

10. Índice de grasa libre

Se refiere a la cantidad de masa magra en relación con el peso total.

Estos valores ayudan a evaluar la salud y el progreso en entrenamientos o cambios en la alimentación.