Curso de Iniciación al Running + Test de Composición Corporal + Recomendaciones nutricionales.

1. Salud cardiovascular
Correr mejora la capacidad aeróbica, fortalece el corazón y reduce el riesgo de enfermedades cardíacas. Un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology (2014) encontró que correr incluso 5-10 minutos al día a baja velocidad reduce el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares en un 30-45%.
2. Control de peso
Correr es una forma eficaz de quemar calorías y mejorar el metabolismo. Según el American Council on Exercise, una persona de 70 kg quema aproximadamente 600 calorías por hora al correr a un ritmo moderado.
3. Mejora la salud mental y reduce el estrés
El ejercicio aeróbico, incluido correr, libera endorfinas y reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Un estudio de JAMA Psychiatry (2018) mostró que correr regularmente ayuda a disminuir los síntomas de depresión y ansiedad.
4. Prevención de enfermedades crónicas
Investigaciones en PLOS Medicine (2019) indican que correr reduce el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y ciertos tipos de cáncer (como el de colon y mama).
5. Fortalecimiento óseo y muscular
Correr es una actividad de impacto que estimula la densidad ósea, reduciendo el riesgo de osteoporosis. Un estudio en Medicine & Science in Sports & Exercise (2017) encontró que corredores tienen huesos más fuertes en comparación con personas sedentarias.
6. Longevidad
Un metaanálisis publicado en Progress in Cardiovascular Diseases (2017) concluyó que los corredores viven en promedio 3 años más que los no corredores, independientemente de la velocidad o distancia recorrida.
7. Mejora del sueño y la cognición
Un estudio en Sleep Medicine Reviews (2020) demostró que correr regularmente mejora la calidad del sueño y la función cognitiva, reduciendo el riesgo de deterioro cognitivo con la edad.
Estos beneficios muestran que correr es una de las formas más accesibles y efectivas de mejorar la salud general.
MÁS SOBRE LOS TEST DE COMPOSICIÓN CORPORAL
La bioimpedancia es una técnica utilizada para analizar la composición corporal mediante la medición de la resistencia eléctrica del cuerpo al paso de una corriente de baja intensidad. Los valores principales que se analizan incluyen:
1. Peso corporal
Aunque no es un valor exclusivo de la bioimpedancia, muchas básculas con esta tecnología lo incluyen.
2. Porcentaje de grasa corporal (%GC)
Indica la cantidad de grasa en relación con el peso total. Se divide en:
-
Grasa esencial: Necesaria para funciones vitales.
-
Grasa de almacenamiento: Exceso de energía almacenada.
Valores recomendados:
-
Hombres: 10-20% (saludable).
-
Mujeres: 18-28% (saludable).
3. Masa muscular
Mide la cantidad de músculo en el cuerpo, incluyendo músculos esqueléticos, lisos y cardíacos. Un mayor porcentaje de masa muscular está asociado con un mejor metabolismo y rendimiento físico.
4. Masa ósea
Refleja el peso estimado de los huesos. Aunque no mide la densidad ósea directamente, puede ser un indicador de salud ósea general.
5. Agua corporal total
Porcentaje de agua en el cuerpo, dividido en:
-
Agua intracelular (AIC): Dentro de las células.
-
Agua extracelular (AEC): Fuera de las células.
Un nivel normal suele estar entre el 50-60% del peso corporal.
6. Índice de Masa Corporal (IMC)
Se calcula dividiendo el peso (kg) entre la estatura (m²). No distingue entre masa muscular y grasa.
7. Metabolismo basal (TMB o BMR)
Cantidad de calorías que el cuerpo quema en reposo para mantener funciones vitales.
8. Grasa visceral
Mide la grasa alrededor de los órganos en la zona abdominal. Un nivel alto se asocia con mayor riesgo de enfermedades metabólicas.
9. Edad metabólica
Compara el metabolismo de la persona con el promedio de su edad cronológica. Un valor menor indica un mejor estado de salud.
10. Índice de grasa libre
Se refiere a la cantidad de masa magra en relación con el peso total.
Estos valores ayudan a evaluar la salud y el progreso en entrenamientos o cambios en la alimentación.